Liviano
Livianos como son los sueñoses el amor de recónditas posadas
el amor hambriento, el de barra
En las noches frías
deseo estrechar sus alas
retorcerlas hasta hacerlas mías
abrazando su tiempo
anhelando su anhelo
digiriendo su sino
Cuando el alba resurge
el sol llama a mi puerta
¿Mi piel te quema? pregunta
como las hambrientas y opulentas bocas
suelto sin miramientos ni compasión
y aunque la vista se me seque
de mí no se ríe el muy cabrón
El agua de las goteras brota por el espejo
su claridad me deslumbra
Y su llanto me niega la razón
Esos no eran mis ojos, no
Ese no era yo
Escalpelo y alambres en mano
sigo intentando reproducir
lo que tenías por imposible
mientras te susurro
baja de los tejados amor
olvida el pavor de los tiempos
olvídalo, pero no te olvides de mí.
